Una web para tu app educativa, pensada para alumnos, familias y colegios
Una app educativa tiene más de un lector al que convencer: quien va a aprender con ella, a menudo una madre o un padre que paga, a veces un profesor o un colegio que la recomienda. Todos quieren ver cómo es una lección y cómo se enseña el progreso antes de instalar nada.
Este kit monta la web con las pantallas de la app: la lección de hoy como principal, temas nuevos llenando la lista, el progreso de la semana, un ejercicio de cerca y planes que hablan a cada lector —gratis, premium, familias, colegios—. Si hay un panel para profesores o familias, su captura de escritorio va en un portátil.
Es la web de la app y nada más: sin cuentas, sin clases, sin datos de ningún alumno. El botón principal abre la tienda o tu página de registro; el del plan para colegios puede abrir una página para hablar contigo.
Qué muestra tu web
La lección de hoy
La página empieza con tu pantalla principal —la lección del día, la racha, el siguiente paso— en un móvil, junto a tu titular, la frase que dice qué enseña la app y a quién, y el botón para instalarla. Si añades la captura del panel de profesores o de familias, sale en un portátil.
Cómo enseña, en cuatro pantallas
Cuatro pantallas de la app, juntas bajo tu título y tu texto: una lección, la lista de temas, el progreso y un ejercicio; el método, a la vista de una vez.
Temas nuevos entrando
La lista empieza vacía y se va llenando, uno a uno, con las lecciones o palabras que escribas: «Pretérito perfecto», «Fracciones», «El ciclo del agua». Enseña el temario como cosas concretas que aprender, no como una promesa.
El progreso de la semana
La pantalla de resumen, con un texto tuyo: la práctica de la semana, la racha, lo que ya se domina, que es lo primero que quiere ver una familia o un profesor.
Un ejercicio
Una pantalla de detalle, sola, para el ejercicio que mejor muestra tu forma de enseñar: la pregunta, la pista, la corrección. Tu título y tu texto la acompañan.
Un plan para cada lector
Los planes ocupan hasta cuatro tarjetas, justo lo que pide una app educativa: gratis, premium, familias y colegios, cada uno con su precio, sus líneas y su botón; el de colegios puede llevar a una página para concertar una llamada.
Ten esto a mano
- Cinco capturas de la cuenta de un alumno inventado, a 390 × 844: la lección de hoy, una lista de temas llena y vacía, el progreso y un ejercicio
- Una captura de 1440 × 900 del panel de profesores o de familias, si lo hay
- Hasta diez lecciones o temas, de un par de palabras cada uno, para la lista
- El nombre de la app, un eslogan, qué enseña y para qué edades
- El enlace del botón principal: la tienda o la página donde se registran
- Tus planes —gratis, premium, familias, colegios— con sus precios y enlaces
- El enlace a la política de privacidad de la app —sobre todo si la usan menores—, para ponerlo en el pie
- Quién está detrás de la app, en unas líneas, y tus datos para el aviso legal
Conviene saber
Un alumno inventado en cada captura
Ningún nombre, foto, colegio ni nota de un niño real en las capturas. Crea un alumno de prueba con un progreso inventado; con menores, incluso un nombre de pila es demasiado.
Las edades, y lo que suponen para los datos
Di con claridad para qué edades es la app. Si es para menores, sus datos tienen reglas más estrictas —en la UE, cada país fija entre los 13 y los 16 años la edad por debajo de la cual hace falta el consentimiento de los padres—, así que enlaza la política de privacidad de la app desde el pie, donde las familias puedan encontrarla.
Lo que se aprende, no una promesa
Que los elementos de la lista sean lecciones reales —los verbos, las fracciones, el ciclo del agua— y deja fuera promesas de fluidez o de notas en una fecha: lo que se aprende depende de cuánto se practica.
Planes a la medida de quien paga
Una familia compara el plan familiar; un colegio, el precio por clase o por alumno. Pon a cada plan el nombre de su público y escribe su unidad en sus términos: «al mes, 4 hijos», «por clase y curso».
Preguntas
- Nuestra app la usan niños. ¿La web recoge algo sobre ellos?
- No. La web no tiene formularios, ni cuentas, ni cookies; sus botones mandan a la tienda o a tu registro, y los datos que maneje la app se quedan en la app.
- ¿La web puede enseñar también la parte del profesor?
- Sí: los móviles llevan las pantallas del alumno, y una captura de escritorio del panel de profesores o de familias va en el portátil. Di en los textos qué es cada cosa, y dale a los colegios su propio plan.
- Nuestras lecciones son vídeos. ¿El kit los reproduce?
- No: cada pantalla de la web es una captura, una imagen fija. Un tráiler o una lección de muestra, alojados en YouTube o en una página tuya, se pueden enlazar desde el pie.
- Enseñamos un idioma. ¿En qué idioma va la web?
- En el de quien aprende, no en el que se enseña: una app que enseña inglés a hispanohablantes tiene su web en español. El kit hace webs en inglés o en español, una lengua por web.
- ¿Los colegios pueden pagar con factura?
- La web no cobra nada. El botón del plan para colegios puede abrir una página de contacto o una agenda para una llamada, y las facturas siguen donde lleves la facturación.