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Demos en vivo

Una web para arquitectos que se recorre

A un arquitecto se le elige por lo que ha construido. Antes de llamarte por un solar o por un piso que reformar entero, la gente ya ha mirado tus casas una a una y se ha preguntado si viviría en alguna de ellas.

Hazla tuya — la ves antes de pagarAbrir la demo en vivo

El kit Studio — Una web inmersiva para un estudio, presentada como una exposición de su trabajo.

Una cuadrícula de miniaturas reduce un edificio a un sello. Studio cuelga tus proyectos como lo haría una exposición: tu nombre a la entrada y, dentro, una sala larga y blanca que recorres bajando por la página, con cada obra enmarcada, su foco y su cartela.

Tras el paseo vienen tus servicios, las personas del estudio, los clientes que puedas nombrar y un formulario para el siguiente encargo. Se rellena desde el navegador y te descargas archivos normales, tuyos.

Qué muestra tu web

  1. El umbral

    El nombre del estudio ocupa el borde inferior de la pantalla, ancho y rotundo, y se estrecha a medida que el visitante avanza. Sobre él, qué proyectas y dónde, en una frase: la misma que tu web le pasa a Google como descripción.

  2. La sala

    Una galería larga hecha en código: paredes de un blanco cálido, lucernarios, un carril de focos, hormigón pulido que refleja la sala y hasta una junta de sombra junto al suelo. Al bajar la recorres, pasando un banco a medio camino.

  3. Cada proyecto

    La foto de la obra acabada, una sección o un render cuelga con paspartú y cristal, y el marco adopta su proporción. El paseo se detiene delante, se acerca un poco y, a su lado, surge la cartela.

  4. El estudio

    Tus servicios desfilan como palabras gigantes que se ensanchan al cruzar la pantalla: obra nueva, rehabilitación, interiorismo. Luego, el estudio: cómo trabaja, socios y equipo con su papel, y el año de fundación junto a la ciudad.

  5. El siguiente encargo

    Al fondo, la vista se gira hacia la luz que entra por la puerta y el formulario se posa encima. Quien tiene un solar elige una franja de presupuesto y describe el lugar, o reserva una llamada si has enlazado tu calendario.

Ten esto a mano

  • De tres a ocho proyectos, una imagen por proyecto: la foto que mejor explique el edificio, o un dibujo o un render si aún no existe.
  • De cada uno: nombre, cliente (opcional; en blanco si es una casa particular), qué hiciste, año de finalización y una sola línea.
  • De dos a seis servicios, cada uno en una sola palabra — va muy grande — y una frase.
  • Las personas del estudio y su papel, el año de fundación y los clientes que puedas nombrar.
  • Tu email, teléfono y dirección, y tu nombre legal y NIF para la página legal.
  • Una clave gratuita de Web3Forms para recibir las consultas, y tu enlace de Cal.com si quieres que te reserven llamadas.

Conviene saber

Una sola imagen sostiene el edificio

Cada proyecto tiene un único marco, así que elegir la foto ya es argumentar. Olvida el plano más abierto y elige el que guarda la idea: la luz en la estancia principal, la casa sobre su ladera, la escalera que todos fotografían.

Distingue lo construido de lo que no

Los renders y los concursos pueden colgar junto a la obra acabada, pero dilo: «Concurso» o «En obra» en qué hiciste. Quien elige arquitecto valora lo que has entregado, y un render que pasa por foto resta confianza en cuanto se nota.

Cita al fotógrafo

Si las fotos no son tuyas, pon el nombre de quien las hizo en la línea del proyecto — «Foto: …» cabe en sus 110 caracteres — y comprueba que lo que acordaste con esa persona cubre enseñarlas en tu propia web.

Escribe la primera frase pensando en Google

Tu respuesta a «¿De qué va tu negocio?» abre la página y es la descripción que recibe Google; el eslogan va al título. Di qué proyectas y dónde, como lo buscaría un cliente: vivienda, reforma, tu ciudad.

Preguntas

¿Puedo enseñar una serie de fotos de cada proyecto, o sus planos?
Cada proyecto es una imagen con su cartela, sin una página detrás del marco. Si una planta o una sección cuenta más que una foto, cuélgala como pieza propia: tienes hasta ocho marcos para repartir.
Nuestros clientes son familias. ¿Tenemos que nombrarlas?
No. El cliente de cada proyecto es opcional, y la lista de clientes también: si la dejas vacía, la página se salta esa sección. El nombre del proyecto puede llevar el lugar — «Casa en Begur» ya dice bastante.
Acabamos una casa el mes pasado. ¿Cómo la añadimos?
No hay un panel con contraseña: vuelve al asistente en el mismo navegador — tus respuestas siguen ahí —, añade el proyecto y descarga la web otra vez. Sube la carpeta nueva a Cloudflare como un despliegue nuevo y en minutos está en línea. Con los ocho marcos ocupados, descuelga uno antes.
¿Adónde llegan las consultas, y cuánto cuesta mantenerla?
A tu correo, a través de Web3Forms y una clave gratuita; sin ella, «Enviar» ofrece un enlace que abre el correo del visitante con su mensaje ya escrito. Alojarla en el plan gratuito de Cloudflare no cuesta nada, un dominio unos 10–15 € al año, y el kit, 500 € en un solo pago.