Una web para interioristas, espacio a espacio
Nadie elige interiorista por una lista de servicios. Se elige a la persona en cuyas casas uno querría vivir: la luz de la ventana, el roble junto a la cal, esa lámpara que nadie más habría escogido. Lo que vendes es criterio, y el criterio solo se ve en un espacio terminado.
Studio le da a cada proyecto una pared en una galería blanca y tranquila, con su propio foco y una cartela que dice para quién fue y qué hiciste. Las paredes siguen blancas: el color lo ponen tus fotos.
Luego, tus servicios, tú o tu equipo y un formulario para nuevos proyectos, con tu calendario a un clic. Eliges el papel, la tinta y el acento, y ves la web entera, con tus espacios dentro, antes de pagar.
Qué muestra tu web
Tu nombre en la puerta
El nombre de tu estudio, o simplemente el tuyo, se extiende por la parte baja de la pantalla y se afina cuando alguien cruza la puerta. Encima, una línea sobre los espacios que diseñas: viviendas, un restaurante, una tienda.
Estancia tras estancia
Cada proyecto cuelga como una imagen, en paredes alternas: el salón terminado, la cocina con su azulejo, un primer plano de la carpintería. Vertical u horizontal, el marco oscuro y el paspartú claro se ajustan a su forma, y un foco la señala.
El encargo, en la cartela
Cuando el paseo llega a un espacio, se detiene y se acerca, y surge el texto: el proyecto, el cliente, el trabajo — reforma integral, mobiliario, estilismo — y una línea sobre lo que había que cambiar.
Papel en tus colores
Tras el último espacio, unas páginas de papel tapan la galería con los colores que elegiste. Tus servicios pasan en letras enormes que ganan peso hacia la mitad, y después llega un párrafo con tu propia voz.
La primera consulta
Quien ya ha visto bastante se da la vuelta con la cámara, hacia la claridad de la entrada. En el formulario te cuenta cómo es su espacio y qué presupuesto tiene, o elige un hueco en tu calendario con «Reservar una llamada».
Ten esto a mano
- Fotos de entre tres y ocho proyectos terminados: el espacio en su mejor momento, o un detalle de material que diga más que el conjunto.
- Si las tienes, fotos de antes y después, unidas lado a lado en una sola imagen horizontal.
- De cada proyecto: nombre, cliente si no le importa aparecer, qué hiciste, cuándo y el encargo resumido en una línea.
- Entre dos y seis servicios — reforma, mobiliario, iluminación, comercios —, una palabra corta cada uno y una frase.
- Unas líneas sobre ti y, si trabajas con más gente, sus nombres y su papel.
- Una clave de Web3Forms para que el formulario te llegue al correo y un enlace de Calendly o Cal.com para las primeras llamadas.
Conviene saber
Un detalle también merece marco
Uno de tus marcos puede ser un detalle y no una estancia: el encuentro entre dos materiales, un tirador que dibujaste, el azulejo por el que peleaste. Quien se fija en los acabados busca justo eso, y la cartela puede explicar qué es.
Escribe el encargo, no los adjetivos
La línea bajo cada proyecto es donde un cliente se reconoce. «Un piso oscuro para dos, abierto al patio» dice más que «cálido, atemporal, elegante». Tienes 110 caracteres: que la foto describa y que la línea cuente el problema.
Una casa es algo privado
Pide permiso a los propietarios antes de colgar su salón en tus paredes, y deja fuera lo que delate dónde viven: la vista desde una ventana, el número del portal, las fotos familiares de la estantería. Nombra el proyecto por el barrio, no por la calle.
Preguntas
- ¿Puedo enseñar el antes y el después de un proyecto?
- Sí, en una sola imagen: junta las dos fotos lado a lado antes de añadirla y el marco adopta esa forma más ancha. No hay deslizador ni un segundo marco para el mismo trabajo: una imagen, una cartela.
- Trabajo por mi cuenta. ¿Quedará vacía la sección del equipo?
- No: admite desde un solo nombre hasta doce. Con uno, es el tuyo y lo que haces, bajo el párrafo sobre ti; un carpintero o una iluminadora de confianza pueden aparecer con su papel.
- ¿Puedo adaptar la página a mi estilo?
- Hasta cierto punto, y a propósito. Papel, tinta y un color de acento son tuyos, partiendo de una paleta o eligiéndolos tú. La galería sigue blanca y la tipografía es la del kit: lo que más destaca son tus espacios.
- ¿Un cliente puede reservar una primera visita desde la web?
- La web enlaza con tu página de reservas: con un enlace de Cal.com o Calendly aparece «Reservar una llamada» junto al botón de enviar. La reserva se hace allí, y si es llamada o visita lo decides tú. La web no cobra ni pide señal.
- Casi todos mis clientes me encuentran en Instagram, desde el móvil. ¿Funciona ahí?
- Sí. El mismo paseo se ve en el móvil; en una pantalla alta la cámara se aleja un poco para que cada marco quepa entero. Pon la web en tu perfil de Instagram; tus perfiles — Instagram, Pinterest — pueden ir en el pie.