Una web para tu festival que empieza en la calle y acaba en el escenario
Un festival vende una sensación antes que una entrada: la cola en la puerta, el primer bombo a través de la pared, las luces que suben. Una página con un cartel y un botón de comprar se salta todo eso y va directa al final.
Evento respeta ese orden. Arranca en la calle, frente al lugar, con tu festival escrito en neón y la música sonando apagada detrás de los muros. Las puertas se abren, la sala se llena y, de noche, se apagan las luces, los focos se mueven al ritmo y cae confeti. Después, las entradas, cada una enlazada a donde la vendes.
Qué muestra tu web
Fuera
Una cola en la puerta, el asfalto mojado reflejando el rótulo y tu tema sonando sordo, como a través del ladrillo, hasta que se abren las puertas.
El cartel en la pantalla
Cada artista que añadas llena la pantalla LED en píxeles, uno tras otro, con su nombre en grande al lado.
La noche
El último momento apaga la sala: las cabezas móviles y los focos cambian al ritmo de tu tema, una columna de humo cada pocos compases, confeti sobre las primeras filas y el público de pie con los móviles en alto.
Tu sonido
Tu MP3 suena en bucle, suave de día, y se abre con toda la banda de noche, desde el escenario. Sin él, la página no suena y las luces siguen un tempo propio.
Entradas, y el año que viene
Hasta cuatro tipos de entrada, cada una con su precio y su enlace a tu ticketera; cuando las fechas ya han pasado, dejan sitio a un aviso para la próxima edición.
Ten esto a mano
- El nombre del festival y sus fechas, el primer día y el último.
- El lugar, su dirección y los datos prácticos: puertas, guardarropa, accesos.
- Los artistas, cada uno con un retrato y una palabra sobre lo que hace.
- Los momentos que más importan, con el cierre marcado como música.
- Tus tipos de entrada, sus precios y sus enlaces.
- Un MP3 que tengas derecho a poner en una web.
Conviene saber
Elige los momentos de cabecera
El programa admite doce momentos como mucho. Para un fin de semana, quédate con los que venden — la apertura, los cabezas de cartel, el cierre — y anota el día bajo cada uno.
Cuidado con los derechos de la música
Un tema sonando en tu web es un uso público de ese tema. Usa tu propia música, la de un artista con su permiso por escrito o la de una biblioteca cuya licencia cubra las webs.
Pon el tempo
Escribe los BPM del tema en el asistente y los focos, el humo y el confeti caen a su ritmo. Si lo dejas vacío, van a 120.
Preguntas
- ¿Vende las entradas?
- No. Cada tipo de entrada abre la página donde ya la vendes — Eventbrite, Entradium, Ticketmaster, Dice o tu propia tienda. La web nunca cobra ni guarda datos de quien compra.
- ¿Cabe todo el cartel?
- Hasta doce artistas en la lista de ponentes y doce momentos en el programa. Un cartel más largo pide una selección: los nombres que pondrías arriba del todo.
- ¿La música suena sola?
- Los navegadores no dejan sonar nada antes de que el visitante haga algo, así que empieza con el primer clic, toque o tecla, y desde ahí está activada. Quien visita la puede apagar, y la página lo recuerda.
- ¿Funciona en el móvil?
- Sí, encuadrada para una pantalla alta, con menos gente y menos confeti para que vaya fluida. En un aparato sin WebGL, o con el movimiento reducido activado, la calle pasa a ser un cartel dibujado y el resto se lee como una página. Son 500 €, en un solo pago.