Una web para un cosmético, visto de cerca
Una crema o un sérum se compran por internet sin tocarlos. La gente lee qué hace, qué lleva y qué textura tiene, y se fija mucho en el envase.
Esta página está hecha alrededor de un producto estrella. Lo deja solo sobre un pedestal de piedra clara, bajo una luz de día suave; a medida que bajas, gira, y la cámara llega a ver de cerca el dosificador, la tapa, la serigrafía. Alrededor van tus textos: para qué sirve, a quién le va bien, cómo se usa.
Los tonos, aromas o acabados aparecen como muestras de color, hasta cinco, cada uno con su propia línea. Cada frase de la página la escribes tú, y eso importa en un sector donde todo lo que se afirma tiene que sostenerse.
Qué muestra tu web
El primer plano
Tu tarro, tubo o frasco cuentagotas reposa sobre un pedestal de piedra clara, con luz cálida de lado, y gira un poco al mover el cursor. Junto a él: el titular, qué es el producto, sus mililitros o sus gramos, y el precio con el botón de compra.
Qué hace, en grande
La sala se oscurece y el producto se eleva y gira. Detrás, tu frase en dos líneas grandes — una promesa que puedas sostener — y debajo un párrafo sobre a quién va dirigido y cuándo usarlo.
Pegada al envase
El capítulo uno es el detalle. La cámara pasa rozando la superficie del envase, así que un tarro esmerilado, un tubo de tacto suave o una tapa en relieve se ven como son, siempre que el modelo los tenga. Tu texto ahí puede hablar de la fórmula.
Los tonos, girando despacio
El capítulo tres hace girar el producto junto a sus versiones, hasta cinco: tonos, aromas o acabados. Cada una tiene su muestra de color, su nombre y una línea para lo que el color no dice: subtono, textura, tipo de piel.
Precio y dónde comprar
El último plano responde a lo práctico. La ficha de compra reúne tus líneas — tamaño, qué trae la caja, envío —, luego el precio y un único botón hacia donde se paga.
Ten esto a mano
- Cómo se llama el producto y qué es: sérum facial, bálsamo labial, aceite corporal.
- Su tamaño en mililitros o gramos, y su precio.
- Sus tonos, aromas o acabados — cinco como mucho — con un nombre, un color a juego y una línea para cada uno.
- Tu envase en 3D — tarro, tubo, cuentagotas o compacto — en un .glb de 25 MB como mucho.
- Una o dos frases sobre qué hace y para quién: van debajo del titular.
- La página donde se pagará: la ficha del producto en tu tienda si la tienes, o un enlace de pago de Stripe si no.
- Los perfiles que usas — Instagram, TikTok — para el pie de la página.
Conviene saber
Afirma solo lo que puedas demostrar
En la UE, todo lo que digas que hace un cosmético tiene que estar respaldado por pruebas adecuadas y verificables, tanto en el envase como en la web. El titular, la frase grande y los capítulos los escribes tú, así que no vayas más allá de lo que tus pruebas sostienen.
Describe los tonos con palabras
Cada pantalla muestra el color a su manera, así que una muestra solo sugiere el tono. Escribe en la línea de cada versión lo que el ojo no puede asegurar: el subtono, el acabado — mate o satinado — y si cubre mucho o poco.
Que lean los ingredientes antes de pagar
En la página no cabe una lista INCI completa. Nombra los ingredientes clave en un capítulo y haz que el botón de compra lleve a una página que los liste todos — la ficha del producto en tu tienda, por ejemplo —, para que nadie pague a ciegas.
Preguntas
- ¿Puedo poner toda mi gama en esta página?
- Está pensada para un producto: una crema estrella, un sérum, una barra de labios. Sus versiones — hasta cinco tonos, aromas o acabados — tienen muestras de color. Una gama de productos distintos necesita una tienda, y el botón de compra puede llevar a ella.
- No tengo mi tarro en 3D. ¿Qué se ve en su lugar?
- Se ve el frasco de la demo, que lleva grabado el nombre de tu producto: se parece a un perfume, no a un tarro ni a un tubo. En cosmética, la página solo se vuelve tuya cuando tu propio envase está dentro, en un archivo .glb.
- ¿La web necesita aviso de cookies?
- Tal como se descarga, no. La web no usa cookies ni seguimiento, y las estadísticas de visitas de la guía cuentan sin cookies. Si más adelante añades un píxel de publicidad o un chat, eso cambia; revísalo entonces.
- ¿Necesito ser empresa para cobrar?
- No hace falta: Stripe admite autónomos además de empresas. Te pregunta qué eres, tu DNI o NIF, tu dirección y el IBAN donde irá el dinero, y mientras no lo haya revisado puedes crear el enlace, pero no cobrar de verdad.