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Una web para tu finca de bodas, de la ceremonia al último baile

Una pareja que busca finca hace su lista en los portales de bodas y en Instagram, y antes de pedir visita abre la web de cada una. Busca lo que el anuncio calla: cuántos invitados caben, dónde se casan si llueve, hasta qué hora hay música y qué entra en el precio por invitado.

Hazla tuya — la ves antes de pagarAbrir la demo en vivo

El kit Forest — Una web inmersiva para un lugar, contada como un día allí — con tus propias fotos, en 3D.

Forest cuenta tu finca como un día de boda, con seis fotos tuyas: la finca por la mañana, cuatro momentos —la ceremonia, el aperitivo, el banquete y la fiesta— y la finca iluminada de noche. Cada foto gana profundidad, una imagen en 3D hecha a partir de ella, y el tono de la luz cambia con la hora que pongas a cada momento, de la ceremonia de la tarde a la noche de la fiesta. Sobre cada momento van tus textos.

Al final, una tarjeta con tu precio desde y un botón que lleva adonde ya atiendes a las parejas: tu formulario, tu agenda de visitas o WhatsApp. La web no guarda fechas ni cobra señales; enseña la finca y pone a la pareja en contacto contigo.

Qué muestra tu web

  1. La finca, antes de que llegue nadie

    Tu primera foto abre la web: la finca vista desde el camino a primera hora, cuando aún no hay sillas ni flores. Encima, el nombre, tu titular y una frase con lo que la pareja mira primero: dónde está, cuántos invitados caben y si ese día la finca es solo para su boda.

  2. La ceremonia

    El primer momento lleva la foto del sitio donde se casan: el césped con las sillas, la pérgola, el olivo, la capilla. Con su hora, cuenta si la ceremonia puede ser civil o solo simbólica, cuántas personas caben sentadas y adónde se traslada si amenaza lluvia.

  3. El aperitivo

    Segunda foto: el jardín o la terraza donde se sirve el cóctel, con las mesas altas y la barra. En el texto, cuánto dura, si la cocina es tuya o trabajas con caterings de fuera y si hay un rincón para los niños mientras los mayores brindan.

  4. El banquete

    La foto del salón o de la carpa con las mesas montadas. Aquí van los datos con los que decide la pareja: invitados sentados, los menús y cómo se adaptan a alergias y dietas, y si la bebida entra en el precio por invitado.

  5. La fiesta

    El cuarto momento es la pista o la terraza con las guirnaldas encendidas; con una hora de noche, la foto toma ese tono. Di hasta cuándo puede sonar la música, a qué hora cierra la barra libre y cómo vuelven los invitados: autobús, taxis o habitaciones en la propia finca.

  6. Pedir fecha

    La tarjeta final va sobre la finca iluminada: tu precio desde, por invitado o por el alquiler del espacio, y junto a sus etiquetas fijas —llegada, estancia, huéspedes— lo que encaje: la temporada o los días de visita, la hora de cierre, el aforo. Lo que dejes vacío no aparece, y el botón lleva adonde contestas a las parejas.

Ten esto a mano

  • Seis fotos de la finca, las seis obligatorias: por fuera con luz de mañana, el sitio de la ceremonia, el jardín del aperitivo, el salón montado, la pista o la terraza de la fiesta y la finca iluminada de noche. De al menos 1.600 px por el lado largo.
  • Si alguna foto es de una boda real, el permiso de quienes salen en ella y el del fotógrafo que la hizo.
  • El nombre de la finca y un eslogan corto: los dos abren la web, y con ellos se forma el título que Google enseña en sus resultados.
  • Una o dos frases con dónde está la finca, cuántos invitados caben y si celebras una sola boda por día.
  • El horario de una boda típica en tu finca, en cuatro momentos: para cada uno, la hora a la que empieza, un título y un texto breve.
  • Para la tarjeta: el precio desde (por invitado o por el espacio), la temporada o los días de visita y el aforo máximo.
  • El enlace adonde te escriben las parejas: un formulario (Tally, Google Forms), una agenda para concertar visita (Cal.com) o un enlace wa.me de WhatsApp.
  • Unas líneas sobre quién lleva la finca, tus perfiles (Instagram, tu ficha en un portal de bodas) y, para el aviso legal, nombre o razón social, NIF, dirección y email.

Conviene saber

Fotos de bodas, con permiso

Las mejores fotos de una finca suelen ser de bodas reales, y en ellas sale gente. Para usarlas en tu web necesitas el permiso de los novios y de los invitados que se reconozcan, además de la licencia del fotógrafo. Si no los tienes, fotografía los espacios montados y vacíos un día sin evento.

El plan B, por escrito

Lo primero que pregunta quien se casa al aire libre es qué pasa si llueve. Contéstalo en el momento de la ceremonia: qué sala o qué carpa la acoge, con cuánta antelación se decide y si el banquete cambia de sitio.

La música tiene hora

La hora a la que se apaga la música la marcan tu licencia y las normas del municipio, no la pareja. Escríbela en el momento de la fiesta y cuenta qué pasa después: si hay recena, si la fiesta sigue dentro con el volumen bajo.

Qué entra en el precio

Bajo el título de la tarjeta cabe una línea tuya. Úsala para lo que cambia un presupuesto: si el precio incluye el alquiler del espacio, la barra libre y los impuestos, y a partir de cuántos invitados se aplica. Ahorra correos a las dos partes.

Preguntas

¿Las parejas pueden reservar la fecha desde la web?
Desde la web misma, no: no lleva calendario ni formulario. El botón de la tarjeta abre el sitio donde tú llevas las fechas, sea un formulario, tu agenda de visitas o WhatsApp. Confirmar la fecha y cobrar la señal siguen en tus manos, como hasta ahora.
¿Se ve toda la finca?
Se ven seis fotos suyas, cada una con su profundidad, en el orden de un día de boda. No es una visita virtual para pasear por los jardines, así que elige los espacios de una boda típica y nombra los demás en los textos: la capilla, el salón de invierno, las habitaciones.
Mis fotos tienen invitados. ¿Salen de mi ordenador mientras hago la web?
No. El asistente las prepara sin sacarlas de tu navegador: ninguna pasa de 2.048 px, cada una se guarda otra vez sin la ubicación que suele llevar dentro y su profundidad se calcula en tu propio equipo. Solo viaja una cosa, y hacia ti: el modelo de profundidad, unos 46 MB que llegan de promti.app con la primera foto. Publicarlas ya es otra cosa: para eso sigue haciendo falta el permiso de quien sale.
Tenemos varios menús y precios por temporada. ¿Dónde los pongo?
La tarjeta enseña un solo precio desde: pon el más bajo que ofrezcas de verdad. Los menús caben en el texto del banquete, y si los tienes en un PDF o en otra página, añade el enlace a los perfiles del pie, donde cualquier dirección puede llevar el nombre que le pongas, como «Menús 2027».
También hacemos eventos de empresa y comuniones. ¿Caben en la misma web?
La web cuenta un solo día, y conviene que sea el que más vendes. Si son las bodas, lo demás cabe en una frase: bajo el titular, en la línea de la tarjeta o en las líneas sobre quién lleva la finca.