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Una web para tu piso turístico, del portal al balcón

Un piso de alquiler vacacional vive en Airbnb y en Booking, entre muchos anuncios del mismo barrio con fotos parecidas. Quien ya se alojó y quiere repetir, o quien ha visto tu nombre en una reseña, lo busca en Google, y ahí es donde tu propia web puede enseñar el piso a tu manera.

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El kit Forest — Una web inmersiva para un lugar, contada como un día allí — con tus propias fotos, en 3D.

Forest lo cuenta como un día en el piso, con seis fotos tuyas: la calle o la vista por la mañana, cuatro momentos —la llegada, el salón y la cocina, el barrio por la tarde, el balcón al caer el sol— y el piso con las luces encendidas de noche. Cada foto se convierte en una imagen con profundidad, y cada una toma la luz de su hora: mañana en la calle, tarde en el balcón, noche bajo la tarjeta. Tus textos dicen lo que la foto no puede: cómo se entra, qué hay cerca, cuánto ruido hay de noche.

Lo último es una tarjeta: tu precio desde, la hora de entrada, la estancia mínima y las plazas, con un botón que manda a tu página de reservas directas, a tu anuncio o a WhatsApp. La web no bloquea fechas ni cobra: eso lo sigue haciendo la herramienta que ya usas.

Qué muestra tu web

  1. La calle, por la mañana

    La primera foto es lo que se ve al llegar: la fachada, la calle o, si prefieres no enseñar el edificio, la vista desde el balcón a primera hora. Sobre ella, el nombre del piso, tu titular y una línea con lo que filtra cualquier huésped: ciudad y barrio, cuántas personas duermen y qué queda a un paseo.

  2. El portal y la llegada

    Primer momento: la foto del portal o de la puerta del piso. Es el sitio para explicar la entrada: si hay caja de llaves o código, en qué planta está, si hay ascensor y dónde aparcar o dejar las maletas si llegan antes de hora.

  3. El salón y la cocina

    La foto del salón con la cocina al fondo, tomada desde la puerta. En el texto, lo que se pregunta antes de reservar: cuántos dormitorios y camas hay, si el sofá es cama, qué tiene la cocina y si hay una mesa donde trabajar con buen wifi.

  4. El barrio, por la tarde

    La tercera foto sale del piso: la plaza de abajo, el mercado, la playa al final de la calle. Cuenta qué se hace sin coche y a qué distancia queda, porque en un alquiler vacacional el barrio es media estancia.

  5. El balcón, al caer el sol

    El cuarto momento es el balcón, la terraza o la ventana con mejor luz a última hora; con una hora de tarde, la foto se vuelve más cálida. Ahí cabe cómo acaba el día: la cena fuera, las vistas, la calle que se queda en silencio o, si no se queda, los bares de abajo, dicho con franqueza.

  6. Reservar, de noche

    Bajo la tarjeta va tu última foto, el piso ya de noche y con todo encendido: precio desde por noche, hora de entrada, estancia mínima y número de huéspedes. Su botón abre tu página de reservas directas, tu anuncio o un chat, y lo que no rellenes no sale.

Ten esto a mano

  • Seis fotos, todas necesarias: la fachada, la calle o la vista por la mañana, el portal, el salón con la cocina, el barrio por la tarde, el balcón al atardecer y el piso iluminado de noche. Ninguna por debajo de 1.600 px en su lado mayor.
  • El nombre con el que anuncias el piso y un eslogan corto: aparecen en la cabecera y en el título de la página.
  • Una o dos frases con la ciudad y el barrio, las plazas y la planta, con ascensor o sin él.
  • Cómo es la llegada: caja de llaves, código o en persona, y a partir de qué hora.
  • Cuatro momentos de un día allí, del desayuno a la cena en el balcón: la hora de cada uno, un título corto y dos o tres frases.
  • Para la tarjeta: precio desde por noche, hora de entrada, estancia mínima y número máximo de huéspedes.
  • El enlace para reservar: la página de reservas directas de tu programa de gestión, tu anuncio de Airbnb o de Booking, o un enlace wa.me de WhatsApp.
  • Tu número del Registro Único de Arrendamientos y el de tu comunidad autónoma, para el pie; y, para el aviso legal, el nombre del titular, su NIF, una dirección y un email.

Conviene saber

Dos números, cada uno en su sitio

Desde el 1 de julio de 2025, las plataformas no pueden anunciar un alquiler de corta duración sin el número del Registro Único de Arrendamientos (Real Decreto 1312/2024). Muchas comunidades piden además que su número de registro turístico aparezca en cualquier anuncio del piso, también en tu propia web. Añade los que te toquen a las líneas sobre quién está detrás, en el pie.

La llegada, paso a paso

Si la entrada es autónoma, explícala en el momento del portal: dónde está la caja de llaves, qué puerta abre el código, qué hacer si el ascensor no funciona. Quien lo lee antes de reservar llega sin tener que llamarte a las once de la noche.

Las normas, sin letra pequeña

En un edificio con vecinos, las normas pesan: horas de silencio, nada de fiestas, cuántas personas pueden dormir. Escríbelas justo encima del botón, en la frase que acompaña al título de la reserva.

Hacia la ventana, con algo delante

Para la foto del salón, colócate en la puerta y deja que se vean la mesa o el sofá delante y la ventana al fondo: con algo cerca y algo lejos en el encuadre, la profundidad aparece. Un dormitorio pequeño fotografiado desde la cama, contra la pared, queda casi plano.

Preguntas

¿Me sirve para conseguir reservas directas?
La web enseña el piso y lleva adonde tú quieras que se reserve. Si ya tienes una página de reservas directas —muchos programas de gestión de alquiler vacacional la incluyen— o atiendes por WhatsApp, el botón va ahí, y esa reserva no pasa por la plataforma. La web en sí no tiene calendario ni cobra.
¿Tengo que poner la dirección del piso?
No. En la página sale lo que tú escribas, y el barrio suele bastar hasta que se confirma la reserva. La dirección que pide el asistente es la tuya como titular, para el aviso legal, y no aparece en ningún otro sitio de la web.
Tengo dos apartamentos en el mismo edificio. ¿Puede una web enseñar los dos?
Sí, si los llevas tú: es una web por negocio, no por piso. Dedica momentos distintos a cada uno —el salón de uno, el balcón del otro— y nómbralos en los textos; la tarjeta lleva el precio más bajo, y el botón, la página donde se elige apartamento.
Mi piso no tiene vistas ni balcón. ¿Qué pongo en los momentos?
Los cuatro momentos los eliges tú: el desayuno junto a la ventana, el rincón de lectura, la cafetería de la esquina, la calle al anochecer. Solo dos fotos tienen sitio fijo: la de fuera, que abre la web, y la de noche, que va bajo la tarjeta.
¿Puedo subir el precio en temporada alta?
Claro. Tus respuestas y tus fotos siguen en el navegador donde montaste la web: cambias el precio desde o la estancia mínima, vuelves a descargar y subes la carpeta nueva a Cloudflare. Sin pagar otra vez.