La web de tu hotel boutique, del desayuno a la última copa
En Booking, tu hotel es una tarjeta entre muchas: una foto, una nota y un precio. Lo que lo hace distinto —la casa, el trato, la terraza a última hora— no cabe ahí. Cuando alguien duda entre varios hoteles con encanto, abre sus webs, y la tuya tiene que contar lo que la tarjeta calla.
Con Forest, la web es un día en el hotel: una sola toma en 3D en tiempo real que empieza con la bruma del amanecer, termina con las ventanas encendidas y avanza mientras se baja por la página. Sobre cada momento van tus textos y tus horas: el desayuno, las habitaciones, la piscina, la cena.
Tu motor de reservas sigue haciendo su trabajo. La tarjeta final enseña tu precio desde, y su botón abre la página donde se reserva. Forest no vende habitaciones ni cobra: pone el ambiente y le pasa el huésped a tu motor.
Qué muestra tu web
La portada, al amanecer
Primero, el plano general: un valle al amanecer, con la bruma aún entre los árboles. Encima, el nombre del hotel, tu titular y una frase que lo sitúe: cuántas habitaciones, dónde, qué clase de casa es. Esa frase es también la descripción que lee Google.
Mañana: el desayuno
La toma desciende hasta el camino, con el sol colándose entre los troncos. Ponle el desayuno: qué se sirve, hasta qué hora, si es en la terraza o en una mesa larga en la cocina de la casa.
Mediodía: las habitaciones
La toma llega a un claro con una cabaña de madera y cristal, la del kit, igual en todas las webs de Forest. Tu texto habla de tus habitaciones: cuántas son, qué distingue a cada una, qué se ve desde la cama.
Tarde: piscina y jardín
La cámara da la vuelta al edificio y encuentra el agua, con la luz ya ámbar. Es el momento de lo que se hace sin salir del hotel: la piscina, el spa, el jardín, el vermut antes de cenar.
Noche: la cena y la última copa
Cae la noche y, al otro lado del lago, las ventanas se iluminan bajo un cielo lleno de estrellas. Cuenta la noche en el hotel: el restaurante, una carta corta, el bar, la hora a la que se apagan las luces del jardín.
La reserva
La última pantalla es la tarjeta: tu precio desde, por habitación y noche, una estancia típica y los huéspedes. El botón abre tu motor de reservas, donde se eligen fechas y habitación.
Ten esto a mano
- El nombre del hotel y un eslogan breve: sale sobre el titular y, junto al nombre, en la pestaña del navegador.
- Una frase que sitúe el hotel: número de habitaciones, dónde está, qué clase de casa es.
- Las horas reales de tu día —desayuno, entrada y salida, piscina, cena— repartidas en cuatro momentos, con un título y un texto breve para cada uno.
- Tu tarifa más baja que de verdad se pueda reservar, por habitación y noche.
- El enlace a la página de tu motor donde se eligen fechas, no a la portada de tu web antigua.
- Quién lleva el hotel, en unas líneas, y tus perfiles (Instagram, sobre todo).
- Razón social, NIF, dirección, email y teléfono para el aviso legal.
Conviene saber
Horas que también informan
Cada momento lleva su hora en grande, en tu color. Si pones las de verdad —desayuno de 8:00 a 11:00, habitaciones listas a las 15:00, cena desde las 20:30—, el día del hotel es a la vez la información práctica que busca el huésped.
Un precio desde que exista
El precio de la tarjeta debería poder reservarse en tu motor en fechas normales, con impuestos. Si en tu destino hay tasa turística, di en la línea de debajo si va aparte. Mejor un precio algo más alto que se encuentra que uno bajo que nunca aparece.
El botón, directo a las fechas
Pega el enlace de la página de tu motor donde se eligen fechas y habitación, no el de la portada de otra web. Cuantos menos pasos haya entre el botón y el calendario, mejor.
Lo que entra en la tarifa
Bajo el título de la reserva cabe una línea: di qué incluye el precio, sea desayuno, aparcamiento, spa o mascotas. Así, quien compara tu web con un portal no tiene que escribirte para saberlo.
Preguntas
- ¿Sustituye a mi motor de reservas?
- No, lo necesita. Forest es la web; tu motor sigue llevando habitaciones, tarifas, disponibilidad y pagos. El botón de la tarjeta de reserva abre su página, así que lo que ya tienes montado no se toca.
- ¿Encaja con un hotel de ciudad?
- Depende de lo que vendas. Lo que se ve es naturaleza —árboles, un claro, agua— y no cambia de un hotel a otro. Si el entorno forma parte de la estancia, en el campo, la montaña o junto a un lago, suma. En una calle del centro, el bosque no es lo que el huésped verá por la ventana, y conviene tenerlo en cuenta.
- ¿Puedo enseñar las habitaciones con fotos?
- En este kit, no: la página es la escena 3D y tus textos, sin galería. Si tu motor de reservas enseña las habitaciones con fotos, el botón lleva ahí. En la web, descríbelas con palabras concretas: metros, cama, vistas.
- ¿Cuánto cuesta y qué pago después?
- 500 €, una sola vez, sin cuota con Promti: la web es tuya y la alojas gratis en Cloudflare o donde prefieras. Aparte quedan el dominio, unos 10–15 € al año, y lo que ya pagues por tu motor de reservas.
- ¿Quién la pone en internet?
- Tú, con las guías: publicarla en Cloudflare, conectar el dominio, un email con él, ver las visitas y darla de alta en Google, paso a paso. Si algo se atasca, tienes una llamada de 30 minutos con Eric.