Una web para tu surf camp, de la primera ola a la última luz
Quien reserva una semana de surf quiere respuestas muy concretas antes de pagar: si sirve para alguien que nunca se ha subido a una tabla, cuántas horas de clase hay al día, si la tabla y el neopreno van incluidos, cómo se va a la playa y si la habitación es compartida. Un vídeo de olas grandes no contesta ninguna de esas preguntas.
Forest cuenta un día en tu camp con seis fotos tuyas: el camp desde fuera al empezar el día, cuatro momentos —la clase en la playa, la comida, la tarde, la sesión del atardecer— y la casa con las luces encendidas de noche. Cada una gana profundidad, y en cada momento escribes lo que pasa a esa hora, del calentamiento en la arena a la cena en grupo.
La tarjeta del final lleva tu precio desde por semana, el día de llegada, las noches y el tamaño de los grupos, con un botón a tu página de reservas. La web no reparte plazas ni cobra: cuenta la semana y manda a reservarla.
Qué muestra tu web
La casa, con la primera luz
Abre la web tu foto del camp desde fuera por la mañana: la casa, las tablas apoyadas en la pared, el camino a la playa. Encima, el nombre y tu titular, con una línea que diga dónde se surfea, para qué niveles y en qué meses abres.
La clase
El primer momento es la playa donde se dan las clases, con las tablas en la arena. Cuenta cuántas horas de agua hay al día, cuántos alumnos van por monitor, cómo se separan los grupos por nivel y qué pasa los días sin olas o con demasiadas.
La comida
La foto de la terraza o del comedor a mediodía. Di qué comidas entran, si se cocina en la casa, qué opciones hay para cada dieta y si la comida baja a la playa los días de sesión doble.
La tarde
Tercera foto: el jardín, la zona de descanso o la rampa de skate a media tarde. Es el momento de lo que no es surf —yoga, repasar en vídeo las sesiones, una excursión, la siesta— y de lo que se paga aparte.
La sesión del atardecer
El cuarto momento es la playa al caer el sol, con los últimos en el agua o la arena ya vacía; la hora que le des decide el tono de su luz. Y cierra el día: la cena en grupo, la hoguera, la hora de dormir si al día siguiente se madruga.
Reservar la semana
La tarjeta aparece sobre la casa iluminada: precio desde por persona y semana, la llegada («sábados», por ejemplo), las noches y el tamaño de los grupos. El botón abre tu página de reservas, donde se eligen fechas, habitación y nivel.
Ten esto a mano
- Seis fotos, las seis necesarias: la casa por la mañana, la playa de las clases, la comida, la tarde en el camp, la playa al atardecer y la casa iluminada de noche. Todas de 1.600 px o más en su lado mayor.
- Si salen alumnos en el agua o en la casa, su permiso para usar las fotos.
- El nombre del camp y un eslogan corto: encabezan la página y le dan su título en Google.
- Dónde se surfea y para quién: niveles, edades, si es para adultos, familias o grupos de amigos.
- Qué incluye la semana: horas de clase, tabla y neopreno, alojamiento, comidas, transporte a la playa.
- Cuatro momentos de un día en el camp: su hora, un título y lo que se hace.
- Para la tarjeta: precio desde por persona y semana, el día de llegada, las noches y los alumnos por grupo; y el enlace de tu página de reservas.
- La titulación de los monitores y quién lleva el camp, en unas líneas para el pie, y tus datos legales: nombre, NIF, dirección y email.
Conviene saber
El nivel, antes que el precio
Quien no ha surfeado nunca quiere saber, antes que nada, si podrá seguir las clases. Di para qué niveles es cada semana, cómo se forman los grupos y qué se aprende en siete días, sin prometer que todo el mundo acabará de pie en la tabla.
Las olas mandan
La hora de la clase depende de la marea y del parte, no del reloj. Pon en el momento de la clase la hora habitual y explica que se ajusta cada día; así nadie se sorprende si un martes se entra al agua a las siete de la mañana.
Qué entra, y qué no
Enumera en la línea bajo el título de la tarjeta qué entra en el precio —clases, material, alojamiento, comidas, traslados— y qué no, como los vuelos o el seguro. Así dos semanas se comparan sin tener que escribirte.
Tablas en primer plano
Para la foto de la clase, pon las tablas en la arena cerca de la cámara y deja el mar al fondo: con algo delante, el 3D se nota. Una foto de alguien surfeando a lo lejos, sobre un mar liso, apenas tiene profundidad.
Preguntas
- Somos escuela de surf, sin alojamiento. ¿Nos sirve?
- Sirve para contar un día de clase: la escuela, la playa, el agua, el atardecer. La tarjeta está pensada para estancias, así que deja vacíos los campos que no encajen —estancia, huéspedes— y usa el precio desde para el curso o la clase suelta; lo que se deja vacío no aparece.
- ¿Se pueden reservar semanas concretas?
- Desde la web no, porque no tiene calendario. El botón abre tu página de reservas, donde se ven las semanas con plazas; si todavía reservas por mensajes, puede abrir WhatsApp o un formulario.
- ¿Y fuera de temporada?
- Cambia lo que haga falta en el asistente —las fotos de invierno con neopreno grueso, los precios, los días de llegada— y vuelve a descargar la web; no se paga de nuevo. Si cierras unos meses, dilo en la frase de la tarjeta.
- ¿Dónde enseño las habitaciones?
- Tienes cuatro momentos, y la clase y la playa se llevan dos. Si las habitaciones pesan en la decisión —compartidas o privadas—, dedica la foto de la tarde a una de ellas y cuenta en su texto cómo son las demás.
- ¿Tengo que subir las fotos a algún servidor para que se hagan en 3D?
- No, lo hace tu propio navegador. Cada foto se ajusta a 2.048 px como mucho, se reescribe sin los datos de ubicación y se analiza allí mismo para sacar su profundidad; el modelo encargado, unos 46 MB, viene de promti.app una sola vez. En un ordenador reciente son segundos; sin WebGPU, unos 4 o 5 segundos por foto.