Una web 3D sin agencia: todas las alternativas, lo que cuestan y su letra pequeña
La respuesta corta: sin agencia hay seis caminos para tener una web 3D. Diseñar tú el 3D en una herramienta sin código: Spline, desde 12 dólares al mes, o PeachWeb, que aloja la web entera, desde 29 dólares al mes con tu dominio. Enseñar un producto en 3D con Vectary, desde 25 € al mes, o alquilar un showroom virtual a rooom, desde 9 € al mes más IVA. Comprar una plantilla y adaptarla. Contratar a un freelance senior: en España, de 2.000 a 5.000 € por algo sencillo, un modelo 3D y poca interfaz. O comprar un kit como los de Promti, 500 € en un solo pago. Como referencia, un estudio especializado cobra 25.000–60.000 €.
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A continuación, cada camino: qué te llevas, el precio que mostraban sus propias páginas el 27 de septiembre de 2026, a quién le encaja y su letra pequeña. Cada precio va en la moneda de su página, con o sin IVA según diga ella. Esta página es de Promti y Promti es uno de los caminos, así que responde a las mismas cuatro preguntas que los demás.
Te inclines por el que te inclines, repasa primero qué comprobar antes de pagar una web 3D de pago único.
Spline: diseñas tú la escena 3D
Qué te llevas. Un programa de diseño 3D que se usa desde el navegador. Construyes la escena, con sus materiales, luces y animaciones, sin escribir código, y después la sacas como enlace, como pieza dentro de una web hecha con otra herramienta o como código. Te da la escena; las páginas que la rodean salen de otro sitio.
Precio. Gratis, con marca de agua en lo que exportas a la web. Hobby, el primer plan sin ella, cuesta 12 dólares al mes por usuario con pago anual, o 15 mes a mes; Pro, 25 o 30; Max, 60 o 70 (spline.design, 27 de septiembre de 2026).
A quién le encaja. A quien diseña y quiere dar forma al 3D por su cuenta, y ya tiene una web en Webflow, Framer, Wix o Shopify donde meterlo.
La letra pequeña. Una herramienta 3D que aprender, y además una web con su plan. Los enlaces y las piezas incrustadas cargan desde los servidores de Spline; descargar la exportación en código pide Pro, y la exportación autónoma es solo para Enterprise. Más a fondo: Promti vs Spline.
PeachWeb: un creador de webs 3D, o su equipo
Qué te llevas. Un creador sin código de webs en WebGL, hecho sobre Three.js: eliges un tema, editas la escena y las páginas y publicas en el alojamiento de PeachWeb. Su equipo también hace webs por encargo.
Precio. En dólares y sin IVA. Alojamiento: gratis con una dirección de PeachWeb, su distintivo y 2 GB de transferencia al mes; Individual, con tu dominio, 29 dólares al mes; Basic, 69; Pro, 179. Webs hechas por su equipo: 9.000 dólares por una sola página con portada 3D y página de contacto, 15.000 por una portada 3D y cinco páginas más, y desde 50.000 para empresas (peachweb.io, 27 de septiembre de 2026).
A quién le encaja. A quien quiere montar una web 3D entera sin programar y no le importa pagar el alojamiento cada mes; o a una empresa dispuesta a gastar 9.000 dólares o más para que se la hagan en la misma plataforma.
La letra pequeña. Sus condiciones solo dan licencia sobre el creador mientras dure el contrato y dicen que las cuotas no se devuelven salvo que se indique otra cosa, aunque tu contenido sigue siendo tuyo. Su página de precios no dice nada de llevarte los archivos de la web a otro sitio.
Vectary: un producto en 3D, dentro de tu web
Qué te llevas. Una plataforma para enseñar productos en 3D: modelos, configuradores y realidad aumentada, que compartes como enlace o incrustas en la web que ya tienes. La web no te la hace.
Precio. Desde España y sin impuestos: gratis con cinco proyectos y enlaces privados; Starter, 25 € al mes con 25 proyectos y dos usuarios; Team, 250 € al mes; Business, con el visor sin marca, acceso a la API y realidad aumentada, a consultar (vectary.com, 27 de septiembre de 2026).
A quién le encaja. A quien fabrica productos físicos —muebles, bicicletas, electrónica, cualquier cosa diseñada en CAD— y quiere que el comprador los gire, pruebe sus colores o los vea en su casa.
La letra pequeña. Cuenta cada visita pública, también las de quien lo creó, y si el plan no se renueva, Vectary bloquea el espacio de trabajo y deja fuera de servicio sus enlaces públicos y sus piezas incrustadas.
rooom: un showroom para recorrer
Qué te llevas. Espacios virtuales en 3D —showrooms, stands de feria, aulas— y visores de producto en 3D para poner en tu propia web, alojados por rooom en Alemania.
Precio. En euros, más IVA: Base, 9 € al mes, con un espacio, dos visores de producto, 500 visitas al mes y tres visitantes a la vez; Starter, 49 € mes a mes, o desde 25 € al mes con un contrato de 36 meses pagado por años; Pro, 159 €, o desde 79 €; Enterprise, a consultar. Starter y Pro tienen 14 días de prueba gratis (rooom.com, 27 de septiembre de 2026).
A quién le encaja. A marcas y fabricantes que quieren un espacio que la gente pueda recorrer, junto a la web que ya tienen.
La letra pequeña. Es un espacio dentro de tu web, no la web. Las visitas de cada mes y los visitantes simultáneos tienen un tope según el plan, y los precios mensuales más bajos van con los contratos más largos.
Una plantilla 3D de un marketplace
Qué te llevas. El código de un diseño ya hecho, a menudo sobre three.js, que rellenas con tu contenido, tú o un desarrollador, y publicas. Los creadores de webs también venden plantillas; las de Framer y Webflow se publican en esos creadores.
Precio. Cada plantilla tiene su precio en su ficha; en ThemeForest, de Envato, en dólares estadounidenses sin impuestos ni gastos de gestión. La plantilla de un creador de webs necesita además el plan de ese creador: las cifras están en Promti vs Framer y Promti vs Webflow.
A quién le encaja. A quien sabe tocar HTML y JavaScript, o tiene a alguien que sabe, y ha encontrado un diseño parecido a lo que busca.
La letra pequeña. Con las licencias estándar de Envato, cada compra cubre un solo producto final. El soporte dura allí seis meses desde la compra, doce si pagas la ampliación, y no incluye ni instalar la plantilla ni modificarla. Muchas plantillas 3D son el escaparate de un efecto: los textos, la versión móvil, la página legal y los ajustes para buscadores siguen siendo cosa tuya.
Un freelance
Qué te llevas. Un desarrollador que construye la web 3D alrededor de tu producto o de tu lugar, en código y a partir de tu encargo.
Precio. Para un freelance senior en España, los precios orientativos del desarrollador Adrián Pozo Esteban son de 2.000 a 5.000 € por una demo sencilla, con un modelo y poca interfaz; de 8.000 a 18.000 € cuando pasa a ser un configurador con variantes y algo de servidor, y de más de 18.000 € con varios entornos y física (marzo de 2026). Como referencia, Socialmediapymes pone una web corporativa normal, sin 3D, en 800–2.000 € con un freelance (agosto de 2026).
A quién le encaja. A un negocio con una cosa clara que enseñar en 3D, unos miles de euros y tiempo para explicar el encargo y revisar el trabajo.
La letra pequeña. Deja por escrito de quién son el código y los modelos 3D, cómo se cobran los cambios posteriores y quién mantiene la web; en la lista de preguntas del propio Pozo Esteban están quién se queda el código y con qué licencia van los recursos. También advierte de que las agencias de las grandes ciudades españolas suelen presupuestar más.
Un estudio especializado, que es la vía de agencia
Qué te llevas. Una web diseñada y construida desde cero alrededor de tu historia, con dirección de arte, 3D, animación y sonido, probada en móviles.
Precio. Metabole Studio calcula 25.000–60.000 € para una web narrativa inmersiva, escenas 3D incluidas, en 10–16 semanas (abril de 2026). La tarifa estándar más baja de Utsubo, para una web con un único momento 3D, es de 20.000–50.000 dólares estadounidenses, y cuenta 8–14 semanas para una web a medida estándar (septiembre de 2026).
A quién le encaja. A marcas cuyo producto o cuya historia son el propio 3D —un configurador, un recorrido por un edificio real, un lanzamiento— y que tienen el presupuesto y los meses que eso pide.
La letra pequeña. El precio, y lo que viene después: para que una web inmersiva siga funcionando mientras cambian los navegadores y los controladores gráficos, Metabole recomienda un presupuesto de 200–800 € al mes.
Un kit: Promti
Qué te llevas. Una web inmersiva de una página, ya terminada, pensada para un tipo de negocio concreto —un solo producto, un sitio donde alojarse o comer, una app o el portfolio de un estudio— que haces tuya con un asistente en el navegador: tus textos, colores e imágenes y, en Product, tu propio modelo 3D. Ves tu web antes de pagar y la descargas en archivos normales para alojarla donde quieras.
Precio. 500 € por kit, en un solo pago e impuestos incluidos. Incluye guías paso a paso y media hora de llamada con Eric. El plan gratuito de Cloudflare Pages la aloja sin coste; el dominio propio va aparte.
A quién le encaja. A negocios pequeños cuyo tema encaja con uno de los cuatro kits y que quieren una web inmersiva publicada el mismo día y sin cuota mensual.
La letra pequeña. La escena 3D es la del kit, no se diseña para ti. Es una página en un idioma, sin gestor de contenidos, blog ni carrito; la alojas tú, y cada cambio se hace en el asistente, en el navegador que guarda tus respuestas.
Cómo elegir
Si el 3D es la historia y hay presupuesto: un estudio. Si quieres diseñar tú la escena: Spline, dentro del creador que ya uses, o PeachWeb para la web entera. Para un producto que girar, configurar o ver en casa: Vectary. Para un espacio que recorrer: rooom. Para un aspecto muy concreto y alguien que programe: una plantilla. Para un modelo hecho alrededor de tu producto, con trabajo a medida: un freelance. Para una página inmersiva pensada para tu tipo de negocio, hoy y en un solo pago: un kit.
Y a veces ninguno: si la web sobre todo presenta servicios y recoge contactos, qué es una web inmersiva explica cuándo compensa el 3D y cuándo rinde más una página sencilla y rápida.
Preguntas
- ¿Se puede tener una web 3D sin agencia?
- Sí. Puedes diseñarla tú en una herramienta sin código como Spline o PeachWeb, añadir productos en 3D con Vectary o un showroom con rooom, adaptar una plantilla, contratar a un freelance o comprar un kit. Con Promti son 500 €, una sola vez, y la web puede estar publicada el mismo día.
- ¿Cuál es la forma más barata de tener una web 3D?
- En dinero, un plan gratuito: el de Spline pone marca de agua en lo que exportas a la web, y el de PeachWeb usa su propia dirección y su distintivo. Sin eso, pagas con tu tiempo más un plan mensual, o una sola vez: una plantilla al precio de su ficha o un kit, 500 € con Promti.
- ¿Cuáles de estas opciones te dejan los archivos?
- Con una plantilla, sí, y con un freelance o un estudio, si el contrato lo dice. Spline deja descargar una exportación en código desde su plan Pro, y una autónoma en Enterprise. Vectary y rooom sirven tu 3D desde sus plataformas, y la página de precios de PeachWeb no menciona ninguna descarga. Un kit de Promti es un .zip de archivos normales desde la primera descarga.
- ¿Cuánto se tarda con cada camino?
- Con un estudio, 10–16 semanas para una web narrativa inmersiva (Metabole), mientras que Webs Barcelona da 2–4 semanas para una web corporativa normal de 4 a 8 páginas. Con una herramienta o una plantilla, lo que tardes tú. Un kit de Promti puede estar publicado el mismo día.
- ¿Basta con Spline para hacer una web 3D?
- Para el 3D, sí; para la web, no. Spline hace escenas que publicas como enlace o metes en una web hecha en otro sitio, que trae su propio plan. PeachWeb sí hace la web entera, en su alojamiento. Promti vs Spline compara una web terminada con la herramienta.